La vida es un misterio irresoluble. Intenta comprenderlo y disfruta la derrota, que lo importante es el viaje y no el destino
miércoles, 28 de julio de 2010
Etsi Deus non Daretur
viernes, 23 de julio de 2010
Haz berrinche, pega gritos y sombrerazos y seguro alguien se aprovechará
jueves, 12 de noviembre de 2009
A propósito de desvergüenzas
La desvergüenza no conoce límites, una vez la pruebas, la escalada no cesa.
A un acto desvergonzado le sigue otro mayor y es en la práctica política donde estos actos abundan.
Con las impugnaciones que el PRI ha hecho a las pasadas elecciones en un puñado de municipios de nuestro estado, el presidente del partido, Rubén Moreira, confirma la afirmación que inicia este texto.
Critica con razón el rebase de topes de campaña, con razón porque el mismo partido que lo rebasó -el PT en Múzquiz-, lo acepta.
Se queja también con razón de violaciones al reglamento electoral, pues un funcionario público no puede ser representante de partido en una casilla, como sucedió en Juárez.
Luego viene el descaro.
Critica el diputado federal la compra de votos, las amenazas y el uso de recursos para favorecerse con los electores.
Se olvida, -o no, perdón, no se olvida, lo pone en un rinconcito de su memoria, para que no le estorbe-; que su partido utilizó toda su estructura para ganar hasta ahora 31 municipios de 38 en Coahuila.
Las muestras abundan. Algunos alcaldes amenazaron a los trabajadores del ayuntamiento a su cargo con despedirlos si no aseguraban su voto, y además los obligaron a trabajar para sumar algunos más.
Pasadas las elecciones, a quienes visiblemente apoyaron a otro partido, los despidieron.
El programa del "Monedero de la Gente" fue la punta de lanza de una estrategia brillante, efectiva y vergonzosa.
Con una despensa de 200 pesos al mes en la mano y lucrando con la necesidad del votante, los priistas de Coahuila lograron una transacción rentable. Un voto por un apoyo.
El uso de recursos económicos, materiales y humanos, propios de las administraciones municipales en las elecciones pasadas por parte del PRI, es materia conocida pero no comprobable; no con pruebas sólidas.
Esa es la razón de las 31 alcaldías priistas seguras para los próximos cuatro años.
Ahora Rubén Moreira pretende hacer valer argumentos que no acepta cuando el afectado es él.
Es probable que tenga razón en la coacción o en las amenazas que lo atormentan por haberle quitado algunos municipios de las manos.
Es probable que como los que cometió su partido, esos delitos electorales existan, pero hasta ahora no son comprobables; no con pruebas sólidas.
Eso es lo de menos, lo que sí queda claro es que la clase política es descarada, no tiene escrúpulos cuando se trata de ganar un voto o una elección y que no importa si los colores sean del PAN, PRD, PT, PRI, o cualquier otro, todos los políticos son iguales y sigo esperando ver por ahí alguna honrosa excepción.
Quizá la encuentre Jaime Maussán, pero si lo hace, ¿quién le va a creer?. Yo no.
viernes, 6 de noviembre de 2009
¿Y los tenis apá?
Con esta afirmación se ganó críticas de todos los sectores políticos.
El problema es que muchas de esas críticas y muchos de esos políticos, muestran más que un genuino interés crítico, un desvergonzado oportunismo.
Si algo se debe criticar a Felipe Calderón es su imprudencia o falta de tacto, pero no su veracidad.
Y no estoy hablando de relativismo, no hablo de que cada cual tiene su verdad y la puede mostrar para defender posiciones que le son útiles.
La recesión de la que habla Calderón se refiere a un término económico. Cuando el PIB decrece dos trimestre seguidos, técnicamente se habla de una recesión.
Cómo México tuvo un crecimiento del 2.7 en el último trimestre, y con la prospectiva que basa en la lamentable pero al parecer útil reforma fiscal aprobada por el Senado, el Presidente se atrevió a anunciar esa salida a la luz, luego de un oscuro año.
Mi comentario va dirigido a que se puede criticar el optimismo por prematuro, pero no por infundado.
Al mismo tiempo podemos custionar a los que buscan sumar simpatías, en base a los insultos endilgados a Calderón.
Apenas ayer López Obrador, con su sobado discurso mesiánico y vestido con el traje de defensor del pueblo dijo de Felipe Calderón: “es un mequetrefe, un mentiroso; no está consciente de lo que está sucediendo (en el país)”.
Y para rematar dijo que si existe esa recuperación que pregona: "es para sus jefes, porque la mayoría de los mexicanos viven la pobreza".
Es cierto, la inmensa mayoría de mexicanos vive en la pobreza, y dentro de ese nutrido grupo seguro que no está el hijo de AMLO, que se compra tenis de 12 mil pesos para ir a los mítines que su papá hace para condolerse de esos miles de miserables mexicanos que tanto sufren y que tanto le creen.
Para oportunistas y habladores, ¿quieren un mejor ejemplo?
jueves, 5 de noviembre de 2009
Es más cabrón que bonito
jueves, 29 de octubre de 2009
¡Pero si era un chiste!
No soy dicharachero ni ocurrente frente a personas que no conozco. No es que lo sea mucho frente a los amigos, pero con ellos me relajo un poco y soy más atrevido en mis comentarios.viernes, 23 de octubre de 2009
Los energúmenos también son votados, luego deberían botarlos
¿Ah, los hijos tan ingratos!, diría Maricela Sánchez Téllez.Nueve meses en el vientre no cuentan cuando con los años, el vástago querido se convierte en Diputado y para colmo priísta.
Maricela tuvo un hijo, y con él constantes dolores de cabeza, para ella y ahora para la política nacional.
Cristian Vargas, su retoño, no mostró grandes dotes académicas, pero sí una particular inclinación por argumentar a empujones e insultos sus propuestas.
Entre sus gracias se cuenta el robo de una bicicleta para subirla a la tribuna de la ALDF, pinche aqui, (y no me estoy dirigiendo al diputado), además de abrir la asamblea rompiendo una puerta de cristal porque no lo dejaban pasar.
Ahora, el bravucón enfrenta la denuncia que su mamá integró por las amenazas y agresiones que sufrió en abril del 2008. Esto publicado en un periódico de circulación nacional.
Algunos insultos más, algunos empujones y el apoyo del papá le dieron a Cristian Vargas una anécdota para presumir con los amigos.
Seguro ese émulo de "Henruchito" vive una realidad alterna, donde prefiere que lo llamen Dipuhooligan, "porque suena con más caché", a Dipuporro, pues dice que no se lo merece "porque no estudió".
Mientras se resuelven sus asuntos, tanto con el PRI, como con la ley, le fue asignada la capacitación de legisladores en el Distrito Federal, ahí en el nombramiento, el diputado destacó la importancia de la autocrítica, un concepto que quizá no conozca y entoces sería un inocentón o quizá sí, lo que lo convierte en un cínico.
Me inclino a pensar que es lo segundo
El incidente que causó la denuncia de su madre es revelador, ¿podríamos llamarlo pintoresco?, ahí se los dejo.
Destaca (el diario) que Maricela se iba a meter a bañar


